Muchos trabajadores de la producción audiovisual hemos recibido alguna vez en nuestra vida laboral propuestas que en otros sectores sonarían, simplemente, ridículas. Y es que, parece que se ha puesto de moda pedir que algunos profesionales trabajemos gratis.

“Te harás publicidad”. “Ganamos todos”. “Así vas haciendo porfolio”. Son sólo algunas de las razones que algunos clientes – por llamarlos de alguna manera – exponen para que dediquemos tiempo y esfuerzo en un proyecto del cual van a sacar un provecho económico o de otro tipo. Sin embargo, a nosotros sólo nos aportan dolores de cabeza y, en algunos casos, incluso gastos.

¿Cuáles son las causas de que esto pase?

En primer lugar, esto se debe a la gran cantidad de gente que se dedica al sector audiovisual. Esto genera una gran competencia y la necesidad de hacerse un hueco en un mercado muy saturado. Todos queremos tener un porfolio genial para conseguir un trabajo en nuestro sector. También queremos que las empresas nos conozcan y nos tengan en cuenta para el futuro. Y además, si de paso podemos adquirir experiencia y aprender cosas que sólo se aprenden trabajando, pues mejor.

En segundo lugar,  parte de la sociedad no valora como se debería la importancia de una buena comunicación. Algunas empresas consideran que la inversión en material audiovisual no es necesario para su competitividad, e invierten en otras necesidades.

Tampoco se valora la preparación y la inversión económica obligatoria para afrontar trabajos de este tipo, lo que conlleva que muchas veces nos encontremos con respuestas como “¿Me cobras eso por 10 fotos?, pero si mi iPhone hace las fotos igual”. “Tanto por un minuto de vídeo? Pero si eso se hace en un rato”.

¿Qué debemos hacer?

Por tanto, muchas veces nos encontramos en una posición muy difícil cuando nos ofrecen hacer una colaboración no retribuida, sobre todo cuando estamos empezando nuestra carrera profesional. Si no trabajamos, no hacemos porfolio y por tanto no podemos exigir que se nos remunere de manera justa. Pero si trabajamos gratis estamos dando a entender que nuestro trabajo es menos válido que cualquier otro. Además, siempre habrá alguien que lo haga gratis, por lo que nos tapamos la nariz y cogemos el encargo.

Nunca cometáis ese error, no trabajéis gratis. Vuestro tiempo es igual de valioso que el de la persona que os hace el encargo, por lo que tenéis que ponerle un precio. Aunque llevéis poco tiempo, ya sois profesionales y tenéis que ejercer como tal. Recordad que vuestra formación ya acabó cuando acabasteis los estudios, y que esos “clientes” no os enseñarán nada nuevo. Sin embargo, sí que van a exigir que el trabajo que hagáis sea bueno, incluso sin pagar.

Lo mejor que podéis hacer es hacerles una propuesta acorde con vuestras posibilidades. Esta tiene que tener en cuenta vuestra experiencia y la inversión realizada en material. Es importante explicar al cliente que nuestro tiempo es igual de importante que el de cualquier otro, y que para realizar los proyectos hemos tenido que formarnos durante muchos años, dedicando tiempo y dinero, y que por eso no podemos hacer el trabajo gratis.

Muchos de los clientes no lo entenderán y rechazarán nuestra propuesta. Otros lo entenderán y acabarán pagando lo que pidáis. Y otros muchos simplemente no os contestarán al mail y buscarán a alguien que no valore su trabajo y lo haga gratis. De nosotros depende que esas cosas no pasen, y que se valore nuestro tiempo y esfuerzo igual que se valora el de todos los demás.

 

 

 

 

By | 2017-04-28T10:50:07+00:00 febrero 7th, 2017|Notícias|0 Comments